Japón para pobres, Chapter 1.

(esta entrega llega con mucho delay)

El vuelo desde Bangkok (salvo la anécdota del check in “tiene que sacar pasaje de regreso” y mi hackeo del sistema “pico, voy a otro counter a ver si paso” => WIN), fue sin mayor novedad, pero igual se me hizo largo. Después de Changi, creo que Haneda era el primer aeropuerto de ricos al que llegaba. Un monorail nos conducía desde la gate de llegada a algún ala del aeropuerto donde se encontraba inmigraciones y el resto de las facilities.

Con la Sofía nos encontramos en la fila para Inmigraciones. Nunca me habían consultado tanto antes de dejarme entrar con cara de “te estaremos vigilando”. Welcome to Japan. Hasta nos revisaron las mochilas y en la mía, lo primero que apareció fue el conejo; en dos segundos pensé que podía ser algo muy bueno o tal vez algo muy malo.

Esa noche, la pasamos en el aeropuerto y concluimos que, en caso de emergencia, sería una buena opción de hotel.

El primer encuentro con las “convini” (convenience store), nos relajó un poco en cuanto a los precios y nos maravilló con la variedad de comida. Japón es posible!, pensé…

Partimos a la ciudad al día sgte. y nos encontramos con la primera maraña de trenes. Por suerte el paquete “a la ciudad” venía listo y no fue mucho problema. Nos subimos a un tren retro-futurista que parecía VIP primera clase VIP y sentí la emoción de estar llegando a un mundo nuevo y desconocido que pasaba por la ventana. Algo que me recordó un poco cuando veía los Thunderbirds, entre glamoroso, mecánico y futurista. Si -literalmente- este era el precio que iba a pagar por viajar en ese país, entonces soltaba los billetes dichosa *_*, pensé.

IMG_4617

Los días en Osaka (muchos más de los previstos), se encargaron de derrocar todas estas ilusiones del comienzo y, aun con puntos altos en el viaje, me taparon con una nube de dudas, derrotas y muchos “qué chucha estoy haciendo acá?!” En retrospectiva, no sé muy bien cómo se dio el colapso, pero lo sentí más que en otros países y me hizo concluir que estaba haciendo el backpacking más difícil que me había tocado hasta el momento.

Lo chistoso era ponerse a pensar en todas las buenas referencias que la gente me había dado del país. WTF!!!!!!!!!! e, inevitablemente, tuve que parar a pensar demasiadas veces si era mucho color mío, si algo no estaba viendo con claridad…qué estaba haciendo mal?…

Al final, todo se podría decir que se redujo a un shock cultural, FOR REAL.

Antes de seguir con la narración, siento que debo explicar los qué y por qué:

  1. Después de mucho “socializarla”, llegué a entender que el turismo internacional juega un rol muy secundario para el país en términos económicos, muy a diferencia de todos los países que había visitado anteriormente. Esto quiere decir que la infraestructura turística está muy por debajo de países menos aventajados como por ejemplo, INDIA. Sí, India. No estoy hablando de la calidad material de la infraestructura, sino las mil y una opciones que hay de hacerse camino por el país, sin depender del establishment turístico. Y en una faceta mucho más tangible, el IDIOMA.
  2. La barrera lingüística es ALTA en Japón y, es más alta aún porque los japoneses son, en general, tímidos. Esto, además de los diversos imperativos culturales, hace que sea super difícil sólo socializar con ellos. Fuera de eso, es verdad que en el fondo son muy amables y respetuosos (fuera de la hora peak en el metro eso sí) y cuando tuvimos dudas o problemas, no faltó quién nos ayudara e hiciera en verdad todo lo humanamente posible por encontrarnos una solución.
  3. No es un destino fuerte en términos de backpackers, sí en términos de gente con plata para derrochar y que va desde el taxi al hotel y del hotel al restaurant (en taxi otra vez). ¿Qué hay con eso? Las necesidades básicas un mochilero se ven difícilmente respondidas y uno tiene que entrar a ingeniárselas para “hackear el sistema”, lo que me parece igual entretenido; es algo que disfruto, pero no cuando se convierte en rutina de cada día. Ahí ya se vuelve agotador y uno siempre termina pensando que con la mitad de la plata podría estar en Tailandia tomándose un shake de mango mientras se mece en la hamaca. Una de estas necesidades, por ejemplo, la más básica: un techo y un piso para dormir. En Japón la situación habitacional pasa por, ni siquiera pagar un piso, sino por “reservar con anticipación un piso pagado”…Y esto nos lleva a:
  4. El nivel de formalidad en muchos casos, llega a ser desquiciante y a veces tan rígido, que impide la capacidad de adaptación que es columna vertebral de cualquier trip en calidad de backpacker. Esa formalidad está heredada de su cultura, su forma social japonesa. Los “Charlie Brown” de Lost in Translation son personajes de película, raros, posiblemente encontrados en la bizarredad de los barrios eclécticos de Tokyo, pero en su mayoría la imagen que predomina es aquella de los animé más tradicionales, con la cara de ojos grandes y casi sin boca. El rol de la autosuficiencia, claramente desprivilegia la interacción inter-colectiva, que es fundamental en otros países como Tailandia.

OK. Así que llegamos al departamento de Arturo, nuestro primer couch-host. El primer piso de tatami y el primer barrio estilo Tokyo de Evangelion: departamentos estrechos, techos bajos, calles estrechas, casas modulares, mini autos, mini motos,  bicicletas… todo un cuarto más chico del tamaño normal occidental. En 20 kilómetros a la redonda, demás que éramos las únicas “farangs” aparte de Art. Eso fue bueno. Nos metimos al toque en la dinámica japonesa: andar mucho en metro, comprar en el super, comer en las convinis con mesitas, separar y reciclar la basura…cada una de esas cosas con sus propias regulaciones.

Dormir en el tatami floor, fue más cómodo de lo que aparentaba. Art fue un host la raja y nos dio todas las libertades que necesitábamos para esos primeros días. El calor y humedad eso sí, era nivel Tailandia en Abril.

IMG_4638
my stuff

El metro, las grandes distancias, el calor…fueron las cosas que contribuían más a hacer la adaptación al nuevo ambiente difícil. Todos los días nos perdíamos a lo menos 2 horas en total en lo corrido del día; dos horas en las que no llegábamos a una espontánea maravilla en el camino, sino donde teníamos que digerirnos el flujo ininterrumpido de la gente, el hecho de secarnos el sudor cada 2 minutos, el hecho de mirar el mapa del metro cada 2 minutos DENTRO DEL METRO, el hecho de tragarnos el cansancio y dolor de pies…etc.

El metro de Osaka es una maraña de mierda. Estuve bordeando las 2 semanas y aún así me seguía perdiendo de vez en cuando en las estaciones y líneas. La información en inglés es super escasa. Nos tomó un tiempo aprender a usar las maquinitas de tickets, el tarifario, los ascensores, las combinaciones… después de aprender los movimientos y la mímica, ya era fácil apretar los botones en símbolos japoneses y conseguir lo que uno quería sin mandarse una cagada.

IMG_4672

IMG_4647

En nuestros primeros días en Osaka visitamos Dotonbori, Americamura, el Kaiyukan (Acuario), Nara, Osaka Castle, Namba, Umeda y todas aquellas áreas de metro a las que llegábamos por rebote dado que eran las estaciones principales donde convergía casi todo. Las primeras demasiado hype, demasiada gente y ASIA THE LAND OF PLENTY en su exageración; el acuario me gustó mucho. De todos los países en que había andado, siempre me salté los acuarios y sentí que éste era al que debía ir. El área me recordaba un poco a Auckland (inmaculada, gris, blanca, celeste y verde). Habían muchos japoneses visitando y no mucho occidental. Ví muchos peces y mamíferos acuáticos que siempre había querido ver. Me sentía tan pobre. Lo mejor fue ver la cara forever feliz de las mantarayas y tocar algunas, ver esas criaturas entre anguilas y lagartos que me recordaban cuánta cosa monstruosamente bizarra debe albergar el océano, los delfines nadando a una velocidad pal pico (nunca había visto delfines tan cerca), la belleza intergaláctica de las medusas y, en general, el tanque central que te acercaba, de alguna manera, a la dimensión real de lo vasto que puede ser el océano. Sí, lo pasé muy bien y me sentí muy contenta.

IMG_4910

Nara y Osaka Castle fueron como el primer acercamiento al Japón más histórico y tradicional que tuvimos. Nara, aparte de haber ciervos por todos lados y yo nunca había visto ciervos así sueltos (lo que termina siendo hasta molesto en algún punto), era también el primer destino lejos del centro de Osaka, como a una hora en tren. Al fin podía ver montañas y plantaciones. Lo mejor fue haber ido en una época donde habían unas exposiciones sobre las imágenes del Budismo y cómo eran construidas en términos artísticos, lo que fue bacan para entender algunas cosas que tenía sin respuesta por ahí y de verdad terminé aprendiendo.

IMG_5204
Osaka Castle
IMG_5800
en Nara

En medio de esos viajes, nos cambiamos de hogar con nuestro segundo couch host, Kesuke, el primer japo que nos hospedó (ya que Art era argentino). Segundo tatami floor, pero ahora con fouton y baño estilo japonés. La pasamos piola, nos dieron fruta (algo que es un lujo comer en Japón, por lo caro) y nos movimos a otro barrio japonés, con algunas Ryokan entre medio y con viejitos andando en bicicleta. Muy pintoresco.

IMG_5223
are you Keisuke?

IMG_5687

::::::::::::::::::::

El viaje nunca estuvo muy armado. Era la idea, pero la idiosincracia japonesa la destrozó y tuvimos que empezar a armarnos una ruta, ponernos las pilas y organizar más de lo que nos hubiese gustado. Metimos y sacamos destinos muchas veces. Al final, las derrotas y las lucas nos fueron acotando el viaje, lo que no fue taaaan malo en última instancia, porque podríamos habernos llegado a repetir mucho.

Uno de esos destinos salidos al camino, fue Koyasan y eso marcaría el cómo configuraríamos el resto del viaje. Pero, esa, es aventura para el siguiente capítulo.

Anuncios

4 comentarios en “Japón para pobres, Chapter 1.

  1. Llegué aquí por el reblogueo del Chalo Ferrada. Me encantó el post y ya me pondré a leer el resto del blog, buenos relatos que muchas veces me hacen recordar situaciones muy similares en mis viajes en Asia. Saludos!

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s